Si eres celíaco, no toleras los lácteos, o tu alimentación es de estilo paleo, ¡también puedes disfrutar de cosas ricas en Halloween!

Mira mi entrada 10 recetas saludables para Halloween, donde recopilo recetas de muchas webs paleo, donde no usan cereales, azúcar refinada ni lácteos. ¡Te van a gustar!

 

Si os gusta la repostería y os apetece hacer algo especial en éstas fechas, probablemente habréis mirado alguna receta de huesos de santo, buñuelos, etc. Son las típicas del día de Todos los Santos y están buenísimas.

Pero no podemos (o no nos dejan) olvidar, que en éstas fechas también se celebra Halloween. Nos guste o no, ésta fiesta vino para quedarse, y a los niños les encanta. ¿A quién no le gusta disfrazarse, recoger chuches y contar historias de miedo? Tengo que reconocer que ¡a mi sí! Por eso éste año he preparado disfraces de Halloween. Una capa de vampiro y una falda de bruja. ¿Los habéis visto ya?

Pero si lo que os va son los dulces, hoy os propongo una receta de galletas de Halloween. Decoradas con fondant y rotuladores comestibles. ¡Son muy fáciles! Y el resultado es genial.

 

¿Rotuladores comestibles?

Desde que descubrí los rotuladores comestibles se me han ocurrido montones de cosas que hacer con ellos. Pero los encuentro especialmente útiles para pintar sobre fondant. No se me da muy bien trabajar el fondant. Lo encuentro trabajoso y estresante, y no consigo que el resultado me guste mucho. A lo mejor me falta práctica, o es que soy negada, directamente. Así que éstos rotuladores me vienen genial, porque sólo tengo que poner en las galletas una capa de fondant, y después pintar sobre ella, como si de un rotulador normal se tratase. No hay que amasar piezas de fondant pequeñas, ni se necesitan varios colores que luego se quedan a medio gastar, ni un montón de herramientas para dar forma… ¡Los rotuladores lo hacen todo! Los míos son de Caprichos y Tentaciones Dulces, una tienda de mi ciudad que también tiene tienda online.

También he usado unas plantillas muy chulas que se llaman stencils. Las he encontrado especialmente para Halloween en la tienda online María Lunarillos. Son unas láminas plásticas troqueladas con diferentes dibujos para decorar repostería. Las hay de diferentes tamaños, y las más pequeñas son ideales para galletas.

No sé si los stencils se usan con rotuladores, soy una auténtica novata en éstas técnicas. Creo que más bien se utilizan con glasa o pintura en spray. De hecho, cuando estaba haciendo pruebas, al poner el stencil sobre la galleta y pintar con el rotulador, la tinta se acabó corriendo por debajo y manchando el fondant. Peeeeero… entonces descubrí que podía usar los stencils de otra manera para poder pintar con rotulador de manera fácil y con buenos resultados. De todas formas, los stencils son opcionales. Si sois mañosos y os atrevéis a dibujar sin «ayuda», podéis hacerlo perfectamente.

Así que si os gustan las galletas decoradas y no os queréis complicar con glaseados o fondant, creo que la mejor opción son éstos rotuladores. Ya veréis lo fáciles que son.

 

La receta de galletas

La receta para éstas galletas la he sacado de una colección de libros de cocina que se llama La Cocina Paso a Paso. Seguro que más de uno os acordáis de haberla visto en casa de vuestros padres, fueron muy populares en los años 70 y 80. Son 8 libros de recetas, formulados como un curso de cocina. Te explican desde cómo cascar correctamente un huevo hasta lograr el souflé perfecto. ¡Me encantan!

la cocina paso a paso

Su masa básica para galletas está riquísima, y sólo añadiendo el ingrediente que tú quieras (canela, ralladura de naranja, cacao…) obtienes una variedad de sabores enorme. Pero para mis galletas he empleado la receta base, que es la siguiente:

Ingredientes:

  • 225 gr de harina común
  • 100 gr de mantequilla
  • 100 gr de azúcar en polvo
  • 1 huevo grande a temperatura ambiente
  • 1 pizca de sal fina

ingredientes galletas

 

Elaboración:

Para hacer el azúcar en polvo yo uso un molinillo de café. También podéis usar azúcar glas directamente. Pero a mi me gusta usar el molinillo porque así aprovecho y muelo la sal junto con el azúcar. De éste modo luego en la galleta no se nota ninguna partícula.

Precalentamos el horno a 160ºC y preparamos la bandeja donde vamos a hornear las galletas. Podéis poner papel para horno, una lámina de silicona especial para hornear, o simplemente engrasarla con mantequilla y espolvorearla con harina.

Tamizamos la harina en un cuenco. Añadimos la mantequilla cortada en trocitos y comenzamos a frotar la mantequilla con la harina. Vamos aplastando los trocitos de mantequilla y sobándolos junto con la harina hasta que consigamos una mezcla con aspecto de migas de pan.

 

Añadir el azúcar y la sal y mezclar. Batir un poco el huevo y añadirlo también.

Con la ayuda de un tenedor, id mezclando todo poco a poco. Cuando la masa comience a hacer una bola, seguid amasando con las manos. Tenemos que conseguir una bola homogénea y lisa, que no se nos pegue a las manos.

 

Para cortar las galletas, necesitamos una superficie lisa y un rodillo. Yo uso una lámina de silicona, porque así resulta muy fácil despegar las galletas una vez cortadas. También se puede espolvorear harina con ayuda de un colador, sobre la superficie de trabajo y también un poco sobre la masa, para ayudar a que no se pegue el rodillo. El problema de la harina es que hará que la masa se vaya endureciendo poco a poco. Para evitar ésto podéis extender la masa entre dos capas de papel de horno. También podéis dividir la masa en 2 ó 3 partes e ir trabajándolas una por una, si os resulta más manejable.

Extendemos la masa hasta que tenga un grosor de unos 5 milímetros. Procurad que todas las galletas tengan el mismo grosor, de lo contrario cuando estén en el horno, algunas quedarán tostadas mientras que otras apenas se dorarán.

Comenzamos a cortar las galletas al tamaño deseado. Lo mejor es usar un cortador de metal con los bordes afilados, pero si no disponemos de un cortador adecuado, podemos utilizar otro objeto. Yo he utilizado un vaso de cristal, que era del tamaño justo que quería para mis galletas.

Vamos cortando las galletas y colocándolas en la bandeja del horno. Según vamos cortando galletas, vamos sacando la masa que sobra. Con esa masa hacemos una bola y volvemos a extenderla para cortar más galletas. Repetimos hasta que gastamos toda la masa.

 

Una vez tenemos nuestras galletas en la bandeja, horneamos durante 13-15 minutos, hasta que estén doradas. Sacamos la bandeja del horno y esperamos un momento antes de mover las galletas, porque estarán bastante blandas. Cuando se hayan enfriado un poco las ponemos en una rejilla para que se terminen de enfriar. Deben haber perdido todo el calor antes de ponerles el fondant, así que las dejamos así unas 2 horas.

galletas doradas

 

Colocación del fondant

Para la decoración con fondant necesitamos:

  • Fondant blanco
  • Rodillo
  • Agua con azúcar
  • Un pincel
  • Cortador de galletas o similar

 

El proceso es similar al de la masa de galletas. Tenemos que extender una capa de fondant con ayuda de un rodillo y cortarlo con la misma forma que las galletas. Podéis utilizar el mismo molde que usásteis para cortar las galletas. En ese caso la galleta quedará totalmente blanca. Yo quería que mi fondant no llegara a los bordes para que se viera un poco de galleta alrededor, así que he usado un vaso más pequeño ésta vez.

Vamos extendiendo el fondant, cortando, separando la pasta sobrante y volviendo a estirar y cortar. Cuando tenemos hechos nuestros círculos de fondant, llega el momento de pegarlos a las galletas. Se puede hacer de muchas maneras: con miel, con leche condensada, con agua y azúcar, o incluso sólo con agua. Yo uso agua y azúcar. Caliento un poco el agua en el microondas para que se disuelva el azúcar y listo.

Con ayuda del pincel, aplicamos el agua con azúcar en los discos de fondant y los pegamos a las galletas. Cuidad de que no queden burbujas de aire y apretad con cuidado los bordes para que se queden bien pegados.

 

En éste momento, cuando el fondant todavía está blandito, es cuando entra en juego mi fantástica y novedosa técnica con stencils (ejem). Se trata de poner el stencil encima de la galleta y apretar para que se quede marcado en el fondant. Sólo hay que tener cuidado de no romper la galleta. Por eso os aconsejo no poner la galleta encima de la mesa y apretar, sino cogerla con una mano, sujetando el stencil, y con la otra, ir apretando por zonas, por todo el dibujo de la plantilla, hasta que quede todo marcado. Es más difícil explicarlo que hacerlo, creedme. En la foto podéis ver cómo ha quedado marcado en una de mis galletas el dibujo del árbol tenebroso, con todas sus ramitas.

stencil halloween

 

Hacemos lo mismo con todas las galletas y los diferentes stencils y las dejamos reposar. Cuanto más duro esté el fondant, mejor pintaremos luego con los rotuladores, ¡así que no seáis impacientes!

 

Pintar con rotuladores comestibles

Llega el momento de sacar al artista que llevamos dentro, porque toca pintar. Los rotuladores tienen la punta muy fina, así que es fácil pintar los detalles más pequeños. Y solo con inclinar el rotulador obtenemos un trazo más grueso, para poder rellenar los dibujos.

Como tenemos los dibujos marcados en el fondant, no tenemos más que seguir el contorno marcado, y después rellenar el dibujo. ¡No tiene más!

 

Si queréis podéis dar varias capas. Eso dependerá un poco de la «potencia» del rotulador. En mi caso, el color negro y el rojo cubren bastante bien, pero al morado le pasa una cosa, y es que se notan mucho las pinceladas, el color no se queda homogéneo. Así que tuve que repasarlo hasta que quedó más uniforme.

 

Si os atrevéis, podéis combinar varios colores en el mismo dibujo. Por eso me gusta ésta técnica, podéis hacer cualquier cosa que se os ocurra. Y como os decía arriba, podéis prescindir de los stencils. Podéis hacer vuestros propios diseños. Desde los más sencillos, como un murciélago, o una telaraña, hasta los más complicados, como una bruja montada en una escoba, un castillo tenebroso… ¡imaginación al poder!

 

¿Qué os han parecido éstas galletas? Son fáciles y muy resultonas. No hace falta ser un experto del fondant, ya habéis visto que yo no lo soy. Son perfectas para llevar a una fiesta, para regalar, o para sorprender a los peques. ¡Animaos!

 

galletas de halloween

 

 

 

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