¡Muy buenas! Aquí os traigo la segunda parte del tutorial para realizar un disfraz de conejo. En éste caso os voy a enseñar a hacer una diadema con orejas de conejo. Creo que os resultará muy útil, no sólo como parte de un disfraz, sino para utilizarlas en todo momento. Porque como ya sabéis, las diademas con orejas están muy de moda, así que con las indicaciones que os doy a continuación, podéis hacer diademas de cualquier animal que se os ocurra, y que vuestros peques las luzcan en cualquier ocasión para estar adorables.

Como os decía en la primera parte, todas las costuras que yo realizo con la máquina o a mano, se pueden hacer con la pistola de silicona, por si no tenéis mucho tiempo o no os queréis complicar. Ya sabéis que eso no supone un problema. Además la pistola de silicona ésta vez es necesaria para realizar uno de los pasos, de modo que la podéis usar para realizar todo el proceso :)

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¿Que necesitamos?

Para hacer la diadema con orejas vamos a necesitar los siguientes materiales:

  • Una diadema.
  • Cinta métrica.
  • Tela blanca y rosa (yo usé tela de pelito, como la que usé para hacer el traje, pero podéis usar fieltro).
  • Papel para patrones.
  • Marcador.
  • Alambre y alguna herramienta para cortarlo y doblarlo.
  • Foam o fieltro para la estructura (mejor de color rosa).
  • Malla plástica de jardín (en caso de optar por ésta opción).
  • Pistola de silicona.
  • Alfileres o hilo de hilvanar.
  • Tijeras.
  • Máquina de coser, hilo y agujas (o bien pistola de silicona).

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Forrar la diadema

En primer lugar nos aseguramos de que la diadema ajusta bien en la cabeza de nuestro peque. No tiene que apretarle demasiado porque le hará daño, pero tampoco debe quedar muy floja porque entonces la diadema se le resbalará de la cabeza con mucha facilidad. Tened en cuenta que nuestras orejas van a ser largas y van a tener una estructura interior necesaria para sujetarlas, de modo que cuanto mejor ajuste, menos se le moverá después.

Cogemos la cinta métrica y medimos nuestra diadema desde una punta a otra. Así sabremos el largo de la tela que vamos a necesitar para forrarla. Acuérdate de dejar bastante margen para cerrar luego los extremos. Para saber el ancho, lo más fácil es envolver la diadema con un trozo de tela y hacer un corte a las dos telas a la vez, dejando un margen de 1cm más o menos entre el corte y la diadema. Luego estiramos el trozo de tela y podemos ver cuánto mide la distancia entre los dos cortes. Ya sabemos el largo y el ancho de nuestra tela. Así que cortamos un rectángulo con esas medidas y lo cosemos a lo largo, dejando cerrado un extremo y el otro abierto. Por ese extremo abierto damos la vuelta a la tela, ayudándonos de algo largo y delgado. Yo usé un palillo chino. Metemos la diadema dentro del tubito de tela y cerramos el extremo cosiéndolo o pegándolo con un poco de silicona. ¡Listo!

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Hacer una estructura rígida

Para que nuestras orejas de conejo no se caigan y se mantengan tiesas, tenemos que hacer una estructura interior que ayude a mantener la forma. Hay varias maneras de hacerlo. Yo te voy a explicar dos que creo que son las que dan mejores resultados.

Al igual que os decía que la diadema debe ajustar bien, también debemos procurar que las orejas no sean muy grandes. No es un factor definitivo a la hora de que la diadema se sujete bien, pero influye bastante.

La primera opción para nuestra estructura es utilizar alambre y foam. Así es como las he hecho yo. Éste método puede parecer muy laborioso, aunque es muy fácil, y tiene la ventaja de que una vez terminada la diadema, podemos doblar el alambre y dar la forma que queramos a las orejas. Podemos por ejemplo poner una oreja más caída que la otra, como se suelen dibujar a veces las orejas de los conejos. Si lo preferís, podéis usar fieltro en lugar de foam, el resultado es el mismo.

Primero dibujamos un patrón para nuestras orejas en un trozo de papel. Dibujadlo con la base ancha, porque después plegaremos los bordes hacia adentro para hacer la oreja lo más realista posible. Fijaos en la fotografía para daros una idea de la forma y las medidas. Cuando marquemos el patrón encima del foam, hacedlo de tal manera que nos queden marcadas las dos partes que luego habrá que doblar. Es decir, dibujad el patrón, dad la vuelta al papel, haced coincidir la línea recta con la que tenemos ya dibujada y seguid dibujando la parte de abajo hasta completar una oreja. La forma que nos quede nos sirve de referencia, pero no debemos recortar exactamente por las líneas, sino que debemos dar forma estrechando la parte central y dando forma de oreja, para que luego podamos plegar la tela que irá encima del foam, para hacer la oreja más realista, como os decía antes.

Cuando tengamos las dos orejas de foam o fieltro, cortamos dos trozos de alambre que sean suficientemente largos para mantener tiesas la orejas y además dar un par de vueltas a la diadema para sujetarlas bien. Fijaos en la foto cómo he sujetado yo el alambre a la diadema. Procurad doblar las puntas del alambre para que no sobresalgan y puedan perforar las orejas. Después, colocad la diadema con el alambre encima de la oreja de foam estirada. Calcular bien la posición para que después se pueda doblar el foam y que encajen bien las dos partes. Entonces aplicad silicona en el alambre para pegarlo al foam, y repartid un poco más por el resto de la oreja. Dad la vuelta al resto del foam en torno a la diadema y haciendo coincidir las dos partes, cerrad bien. Haced lo mismo con la otra oreja.

Para la segunda opción, sólo vamos a necesitar un poco de malla de plástico de las que se usan en los jardines o terrazas. La puedes encontrar en las ferreterías o en tiendas de chinos. El procedimiento es el mismo que el que usamos para el foam: marcar el patrón, dar forma de oreja y recortar. Éste método tiene la ventaja de que no nos haría falta usar el alambre, porque la malla es lo suficientemente rígida para sujetar la capa de tela. No podemos darle forma como con el alambre, pero simplifica la tarea. La idea me la dio otra mami y me parece genial, sobre todo para orejas más pequeñas que no necesitan tanta sujeción como ocurre con las de conejo.

Cuando tengamos recortadas nuestras orejas de malla, las colocamos en torno a la diadema y pegamos con la pistola de silicona.

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Hacer las orejas de tela

Vamos a utilizar nuestro patrón de papel y a marcar 4 piezas en total. 2 en color blanco y dos en color rosa. Cuando las recortéis, dejad un poco de margen de costura en las blancas, pero podéis recortar por las líneas las rosas. Incluso un poco más pequeñas si queréis. Ahora os explicaré por qué.

Con ayuda de unos alfileres o usando hilo de hilvanar, unid una pieza blanca y una pieza rosa, con los derechos de las telas mirando hacia dentro, tocándose. Hacedlo de tal manera que los bordes de las dos piezas coincidan exactamente. Como la pieza blanca es más grande, parecerá que sobra tela, pero como resultado, después de coser la oreja y darle la vuelta, nos quedará un reborde blanco, y quedará más realista y más bonita.

Hay otra forma más sencilla de forrar la estructura de las orejas, y es por eso que el foam o fieltro que hayas usado debe ser de color rosa. En lugar de hacer una oreja completa de tela blanca y rosa, como el armazón de las orejas ya es de color rosa, podríamos simplemente poner la capa de color blanco por detrás y por los bordes de delante. No tengo fotos de éste método porque no lo he probado, pero es muy sencillo, y se haría con la pistola de silicona. Ponéis el armazón encima de la tela blanca y marcáis la forma de la oreja. Recortáis dejando unos 2 cm de margen. Después pegáis la tela por la parte de detrás, y el borde que sobra lo dobláis todo alrededor de la oreja por delante, pegándolo con cuidado, y con un poco de tela de la parte de abajo cerráis la oreja por debajo de la diadema. ¿Cómo lo veis?

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Montar las orejas en la diadema

Si hemos optado por hacer las orejas de tela completas, ahora debemos montarlas en nuestro armazón de foam. En éste momento podemos ajustar el tamaño de las orejas de foam a nuestras fundas de tela. Si hace falta recortar un poco se puede hacer sin problema. Ve probando hasta que unas y otras encajen bien. Ahora vamos a coger la parte de abajo de una oreja de tela, y a plegar los extremos hacia dentro, hasta que los bordes blancos se toquen. Cosemos desde uno o dos centímetros por encima de la diadema hasta abajo del todo, hasta cerrar la costura. Hacer lo mismo con la otra oreja. Si la tela rosa sobresale, se puede recortar hasta que sólo se vea la parte blanca. Entonces estiramos la oreja por delante y por detrás hacia abajo, y unimos las dos partes por debajo de la diadema, para cerrar la oreja por debajo. Lo hacemos con las dos orejas, y listo, ¡ya tenemos nuestra diadema de orejas de conejo!

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Paso extra

Si habéis llegado hasta aquí tendréis unas estupendas y preciosas orejas de conejito ideales para disfrazarse. Peeeeero… os puede pasar que a pesar de todo el trabajo y todas las precauciones tomadas, la diadema se le caiga a vuestro peque continuamente. Si además es como el mío, que mueve la cabeza a propósito para que se le caigan, entonces tenemos un problema. Os aseguro que he probado todas las combinaciones posibles, diademas más o menos grandes, diferentes materiales, métodos distintos, y es inevitable que haya que estar poniéndole la diadema cada dos por tres porque se le cae. He mirado docenas de tutoriales en Internet buscando trucos o una mínima información sobre éste fenómeno y no he encontrado nada. ¿Será posible que sólo me pase a mi?

No lo creo, así que os voy a compartir un par de trucos que sirven para asegurar un poco más la diadema en la cabeza y que he comprobado que funcionan bastante bien. Y resulta que los dos se pueden hacer con el mismo utensilio: un tirante de sujetador de silicona transparente. OMG!

El primer uso que se le puede dar a la tira de silicona transparente es simplemente pegarla a lo largo de toda la diadema por la parte que está en contacto con el pelo. La tela con la que está forrada la diadema, ya sea pelito o fieltro, resbala bastante por el pelo, sobre todo si es un pelo escaso y finito, como el del granpequeño, jeje. La silicona ayuda a que no resbale. Ésto puede ser suficiente para solucionar el problema. Pero tratándose de niños pequeños, que se mueven bastante, se toquetean la diadema y se cansan enseguida de llevar algo en la cabeza, seguramente lo mejor sea poner en práctica… ¡el truco final!:

El «truco final» consiste en usar la tira transparente como cinta que sujeta la diadema por debajo de la barbilla. Naturalmente ésto también se puede conseguir atando un par de cintas en los extremos de la diadema, pero el peque sólo tiene que tirar de la cinta para deshacer el lazo, y es casi peor estar pendiente de que no hace ésto. Lo siguiente que probé fue coser una goma, lo cual da buen resultado, pero resultaba un poco antiestético. De ahí que finalmente sustituyera la goma por el tirante transparente. Sólo hay que ponerle la diadema al niño/niña, y medir la distancia entre los extremos, pasando por debajo de la barbilla. No tiene que apretar mucho, es sólo una ayudita. Cuando tengas la medida, lo cortas y lo coses en las puntas de la diadema. Y ya está. Si no le aprieta, no tiene por qué molestarle, y como es transparente, no se ve. Para mi, la solución ideal :)

Y por fin, hemos llegado al final de éste tutorial. He compartido con vosotros diferentes métodos para hacer una diadema con orejitas, proponiendo materiales alternativos, contándoos posibles problemas y sugiriendo soluciones, así que espero que toda ésta información os haya resultado útil. Y por supuesto, si vosotros habéis hecho una diadema como ésta y se os han ocurrido otras ideas más prácticas u otros trucos, o si queréis dejarme algún comentario, ¡estáis más que invitados!

Y si no la habéis leído aún, os puede resultar útil la primera parte del tutorial, en la que os explico cómo hacer un traje de conejito paso a paso.

¡Felices Carnavales!

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